Mercedes-Benz E 300 Bluetec Hybrid

Mercedes-Benz E 300 Bluetec Hybrid

Añadiendo un motor eléctrico de 20 kW, la plataforma de la Clase E 250 ha evolucionado hasta convertirse en un 300 Hybrid. Esto significa que seguimos disponiendo de los 204 CV, pero trabajando de forma diferente y con una considerable reducción de las emisiones contaminantes, como el CO2 (- 17%). En cuanto a los consumos y los impuestos, éstos están casi siempre a favor del híbrido, con el que hicimos 300 kilómetros para descubrir las diferencias.

El otro 300

Para las tres etapas de 100 kilómetros cada una, salimos a la carretera con el E 300 BlueTec Hybrid Avantgarde. A primera vista, puede parecer paradójico combinar un coche híbrido con la deportividad asociada al Avantgardel. Es decir, tener la suspensión “direct control”, el acelerador automático “speedtronic” o la dirección “agility control” puede no estar en consonancia con el motor eléctrico de 27 CV, el catalizador, el filtro de partículas y la recirculación de los gases de escape, ya que estos elementos están destinados esencialmente a hacer más eficiente a esta Clase E en términos medioambientales, capítulo en el que obtuvo la calificación A+.
Por otro lado, la tecnología aplicada aquí, permite disfrutar de un coche con casi cinco metros (4.879 mm), confort para cuatro adultos y consumiendo poco, sobre todo si tenemos en cuenta que sobre cuatro neumáticos 225/55 R 17, rueda el equivalente a 2.000 kg de frutas tropicales.

Un modelo en dos frentes

En materia de seguridad activa, la Clase E utiliza muchos de los elementos de la Clase S

La renovación de la Clase E trajo algunas novedades, como los dos frontales. En el Elegance, encontramos la tradicional estrella de tres puntas en el capó, mientras que el Avantgarde, tiene la enorme estrella en el centro de la parrilla. En común, algunos de los sistemas de seguridad activa (de la actual Clase S) están ahora disponibles de serie en la Clase E. El sistema anticolisión es uno de ellos, asociado al “pre-safe” que hasta los 50 km/h actúa como sistema preventivo para evitar la colisión con los peatones, también protegido por el capó activo. En el capítulo de la seguridad pasiva, cabe destacar la presencia de airbags en las rodillas del volante, frontales, laterales y de cortina para el conductor y el pasajero.
El motor es más silencioso y sus vibraciones se han reducido gracias a la aplicación de dos ejes de equilibrio dinámico y contrapesos en el interior del bloque.

Para llegar a los 300

La conducción de este híbrido es multifacética, ya que combina el ahorro de combustible con las exigencias dinámicas.

Como ya hemos comentado, dividimos nuestro viaje en tres partes: una primera en la que condujimos en tráfico interurbano; una segunda realizada íntegramente en ciudad; una tercera en la que elegimos las vías rápidas y la autopista para evaluar el E 300.
Desde el primer viaje, llegamos a la conclusión de que este híbrido refleja las distintas facetas de lo que puede ser este coche. Se puede conducir en modo Eco y dar un consumo moderado, sin perder las cualidades dinámicas por las que es conocida la Clase E. También es posible utilizar el modo M y, mediante las levas del volante, utilizar la transmisión de siete velocidades como manual. Sin embargo, en este caso no creemos que sea práctico. El sistema de paletas de cambio está diseñado para la competición, y en la pista, con poco más de medio giro de volante, puedes girar las ruedas de arriba a abajo. El volante, en este caso, es más grande (380 mm) que los utilizados en competición y se necesitan casi tres vueltas para girar las ruedas de arriba a abajo. Puede ser interesante para algunos conductores, pero en nuestra opinión no es práctico, porque es posible girar el volante -medio giro es suficiente- y pulsar la pestaña no lo es. No obstante, hay que señalar que el diámetro de giro de este E de casi cinco metros es de unos 11,5 metros (11,28 m), lo que está muy bien, tanto para la conducción como para las maniobras de aparcamiento.

Un toque de S

En el tercer tramo, elegimos la más rápida de las tres soluciones y fuimos a descubrir un coche cuya dirección se endurece a medida que aumenta la velocidad. La suspensión es firme sin perder el nivel de confort que consideramos bueno, incluso al pasar por una serie de curvas cerradas. La buena sujeción dinámica del E Avantgarde se ve acompañada por un buen nivel de confort de rodadura, conseguido en los asientos envolventes. Las aceleraciones y las revoluciones son excitantes y, al utilizar el cambio automático, nos ha gustado la suavidad del engranaje y la forma de escalar este 7G-Tronic, que se puede activar manualmente, a través de las levas situadas detrás del volante. Entonces, dependiendo de si frenas o aceleras, la transmisión pasa al modo automático.

Eco, S o M

Para un coche de este peso y dimensiones, el ahorro de combustible es una de las características señaladas

En nuestra opinión, el modo manual es el menos interesante, lo que nos lleva al S mencionado anteriormente o al Eco. En este modo de conducción, sin embargo, hay una diferencia con respecto al E 250 CDI. Al desacelerar, el convencional consume 0 (cero) como sucede en el Híbrido pero la rotación también va a 0 (cero) lo que significa que se pierde un poco el efecto del freno motor. En términos dinámicos, uno siente que el coche va mejor, sin comprometer la seguridad ni ninguna otra sensación de estabilidad.
Otra de las opciones en Eco tiene que ver con la conducción a baja velocidad. Es interesante para maniobrar. Por ejemplo, en un garaje, se puede maniobrar con el motor eléctrico y es curioso maniobrar sin ruido y sin ningún olor, aunque sea una clase A+.
En cuanto a los valores medios, registramos 5,0 litros de consumo en el primer viaje, realizado a una velocidad media de 57 km/h. En el segundo, hicimos 6,9 litros/100 km a 23km/h reflejando el tráfico urbano, mientras que en el tercero (con el modo S) hicimos 8,6 litros/100 km a 81km/h.

Lo que nos gustó más

  • Confort de rodadura
  • Dinámica de conducción en 3 modos
  • Ahorro de combustible
  • Equipamiento de serie/seguridad
  • Conducción dinámica

Lo que nos gustó menos

  • Reducción del efecto de frenado del motor
  • Posición de anulación manual (+/-)
Modelo/Versión: Mercedes-Benz E 300 Bluetec Hybrid
Potencia: 150 kW (204 cv)/4.300 rpm + 20 kW/1.800 rpm
Binário: 500 Nm (49,0 kgm)/1.600-1.800 rpm
Consumos Urb: 4,2; Ext-Urb:4,2; Combinado: 4,2 l/100 km
CO2: 109 g/km
Medias: 6,8 l/100 km à média de 53,7 km/h
Precio Base: 47 690,61 €
ISV: 2792,40 €
IVA: 11 616,99 €
Ecotasa: 4,80 €
Documentación: 900,00 €
€ Llave en mano: 63 004,80 €
IUC: 194,30 €